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martes, 8 de abril de 2014

Centenario de Howard Fast

¡Yo soy Espartaco...!

Howard Melvin Fast seguramente pasará como un desconocido para la gran mayoría de lectores de nuestros días, con excepción de los más avisados. Sin embargo, si decimos que es el autor de la novela histórica Espartaco, en la que se basó la homónima película producida por Kirk Douglas, la cosa cambia. Próxima la conmemoración del centenario de su nacimimiento, parece oportuno recordar a este notable escritor y digno combatiente por las libertades.


Hijo de inmigrantes judíos, escritor autodidacto, su mayor "delito" fue comprometerse política y socialmente. Su pertenencia al Partido Comunista de los Estados Unidos le significó la persecución en los años de plomo del macartismo. Concretamente su participación en una campaña de recaudación de fondos a favor de los republicanos españoles refugiados en Francia le supuso una pena de prisión de tres meses por desacato al Congreso norteamericano.

Estando en la cárcel comenzó a pergeñar su novela sobre el líder de la última de las Guerras Serviles, el esclavo tracio Espartaco. La historia puede ser considerada una metáfora sobre cualquier rebelión de los de abajo contra las graves injusticias sociales, un mensaje que obviamente contenía -y sigue conteniendo- un germen de subversión.


Eso le llevó a no encontrar editor para publicar su libro y tener que fundar una editorial propia, Blue Heron Press, a fin de que sus historias viesen la luz. Sorprendentemente, a pesar de su inclusión en la lista negra, la obra fue un éxito que vendió miles de ejemplares y su fama fue mundial a raíz de la realización de la película dirigida por Stanley Kubrik, con guión de otro perseguido político como fue Dalton Trumbo.


Tal vez Howard Fast no fuese el mejor escritor de su generación, aunque sí un digno representante de la misma; pero su coraje cívico y político, y su capacidad para crear personajes que transmitan fuerza y dramatismo en la lucha por un mundo mejor, merecen rescatar su figura de cualquier olvido.

PD. Por cierto que la historia de Espartaco no solo fue recreada desde la palabra o la imagen, sino que también tuvo un importante protagonismo en el ballet que, con música de Aram Khachaturian, vio la luz en la URSS de 1956.


miércoles, 26 de marzo de 2014

Obituario de Armando López Salinas

Es la hora de la despedida de un escritor comprometido, de un comunista a carta cabal. Nos ha dicho adiós Armando López Salinas, el mítico autor de La mina, ejemplo de la novela social en España, esa que tan mala fama cultivó por parte de la "gauche caviar", hegemónica en muchos medios de comunicación y de reproducción ideológica. Sirvan como despedida las palabras de David Becerra Mayor, quien se ocupó de preparar la reciente reedición de su obra maestra para la editorial Akal.


Ha muerto Armando López Salinas

Ha muerto Armando López Salinas. Y con su muerte de pronto nos sentimos huérfanos. Acabamos de perder un referente político, pero también -y sobre todo- literario. Sus lectores y camaradas lamentamos su ausencia, tan inoportuna, ahora, precisamente ahora, que estamos tan necesitados de referentes... Aunque Armando trató siempre de ver la realidad con los ojos claros, eliminando las mediaciones que, como musarañas, nos enturbian lo real, hoy sabrá disculpar nuestra vista obnubilada, inundada por las lágrimas que, por fortaleza, esa misma fortaleza que él ha mostrado también en sus últimos días, tratamos de reprimir, aunque luchan por asomar por nuestros ojos cansados. Es preciso que no resbalen hasta caer en el teclado: hay que evitar los sentimentalismos, porque para hablar de Armando hay que recuperar, como él nos enseñó, la lucidez y el raciocinio.

Pero es inevitable. Cómo no llorar su muerte. Sus lectores y camaradas lo lloramos. Nos duele perder a uno de los nuestros. Otros, sin embargo, se sorprenderán ante la noticia, tal vez porque tras largos años de olvido y de silencio ya le daban por muerto. 


Porque Armando López Salinas ya había conocido la muerte. La muerte literaria. Su obra fue desplazada de canon, y su autor condenado al ostracismo por una crítica literaria que despotricó contra su obra, contra su presunto mal estilo. Los casi treinta años sin reeditarse La mina, su obra más significativa, y su total desaparición de los manuales de literatura contemporánea son una evidente constatación. Justificado su destierro por medio de discursos aparentemente estéticos, que consideran que la técnica y el estilo de López Salinas hacían bien merecida su expulsión de canon literario, la crítica literaria en realidad escondía un prejuicio ideológico hacia la literatura política y social. Ya he escrito en otras ocasiones que la obra de Armando López Salinas -y concretamente La mina- ha sido olvidada y silenciada porque molesta. Y molesta porque La mina quiebra el relato de la Transición.

El relato de la Transición, que en estos días trata de relegitimarse a raíz de la muerte de Adolfo Suárez, se ha construido sobre el mito de que grandes hombres con grandes gestos trajeron a España la democracia. Frente al relato legitimador, la obra de Armando López Salinas nos recuerda que la democracia fue consecuencia de la lucha de miles de hombres y mujeres -como los que La mina describe- que dieron su vida por la libertad y la dignidad de un pueblo subyugado; la lucha colectiva fue poco a poco erosionando un franquismo que no tuvo más remedio que cambiar de apariencia, optar por una forma democrática, para sobrevivir. La democracia no ha sido una concesión, sino el resultado de años de resistencia y de lucha. Un cambio en la correlación de fuerzas. Los gérmenes de esa lucha están presentes en La mina de Armando López Salinas. 

De La mina de Armando López Salinas -y del realismo social en su conjunto- se dijo que su agotamiento -y su silencio posterior- respondía a que eran novelas incapaces de trascender el momento histórico para el que fueron escritas, que una vez despega la España del medio siglo hacia el desarrollismo económico, estas novelas pierden su razón de ser. Sin embargo La mina -y no tanto así las literaturas dominantes- ha demostrado que envejece muy bien. Porque muchos de los temas que la novela presentaba en 1959/60 -esos temas urgentes e incapaces de trascender su presente inmediato, que diría la crítica literaria- son, a día de hoy, más vigentes que nunca. Porque los problemas sociales sobre los que La mina situaba el foco de la denuncia no sólo han recuperado la vigencia y permanecen sin resolverse hoy, sino que se agudizan a medida que la crisis económica capitalista -española y global- se acrecienta. 

El problema del campo español, tan bien descrito por Armando López Salinas en La mina, pero también en sus libros de viajes, sigue siendo de rigurosa actualidad como demuestra «la marcha obrera» que en verano de 2012 emprendieron los trabajadores del campo andaluz, liderados por Juan Manuel Sánchez Gordillo, Diego Cañamero y el SAT (Sindicato Andaluz de Trabajadores). El problema del desempleo y la emigración no es tampoco una cuestión exótica de La mina, en un país con seis millones de parados, donde los jóvenes en situación de desempleo no tienen más horizonte laboral que el que le ofrece la emigración. Como también persisten los mismos conflictos en el sector de la minería, como así lo evidenció la «marcha negra» que tuvo lugar durante el verano de 2012, en que mineros procedentes de todos los puntos de la geografía española, cruzaron España a pie hasta confluir todos ellos el 10 de julio en Madrid. Por no hablar de las Marchas de la Dignidad que nos han permitido volver a recitar, este pasado sábado 22 de marzo, aquellos versos de Antonio Machado que decían: «Madrid, qué bien suena tu nombre, rompeolas de todas las Españas».

Armando López Salinas ha fallecido hoy, pero habían tratado de deshacerse de él mucho antes. No creo en el cielo, pero sí en la memoria. Por eso haremos todo lo que esté en nuestra mano para que volvamos a leerle. El mejor homenaje que se le puede hacer a un escritor es leer sus obras. Es la única forma de que permanezca con vida después de la muerte. Con ese propósito transcribo los versos de Canto general de Pablo Neruda con los que se abre el tercer capítulo de La mina:

Yo no vengo a llorar aquí donde cayeron:
Vengo a vosotros, acudo a los que viven.
Acudo a ti y a mí y en tu pecho golpeo

Acudo a los que viven, les convoco en este ahora, para que no olviden. Para que no olviden quienes son los que lucharon. A Armando López Salinas y a sus personajes de La mina, a los que estuvieron en las cárceles y a los que murieron, a los que fueron torturados, a los que conocieron el exilio, a los que no pudieron irse. A los que sufrieron la derrota. Armando López Salinas representa lo mejor de nuestra memoria, se nos ha ido, pero yo lo noto: sé que está, que sigue con nosotros. Sumemos fuerzas para que no se nos vaya del todo. De nosotros depende. Y mientras escribo estas palabras, una oleada de calor se expande por mi pecho. La angustia se deshace igual que un pedazo de hielo puesto al sol. Pero siento una gran paz y una tranquila serenidad. Una serenidad que llega desde muy hondo, desde la esperanza.  

Armando López Salinas (1925-2014) ha sido uno de los más insignes representantes del realismo social español. Fue finalista del Premio Nadal en 1959 con La mina y recibió el Premio "Antonio Machado" en 1962, que concedía la editorial Ruedo Ibérico en París, con Año tras año, una novela que no se pudo publicar en España, durante la dictadura franquista, por "atentar contra el régimen y sus instituciones" y por ser "claramente filocomunsita", como así rezaba el informe de censura. Armado López Salinas fue asimismo autor de tres libros de viajes: Caminando por Las Hurdes (1960), escrito con Antonio Ferres; Por el río abajo, (1966), con Alfonso Grosso, y Viaje al país gallego (1967), con Javier Alfaya. También publicó el ensayo Alianza de las fuerzas del trabajo y de la cultura (1977) y recientemente se ha publicado su libro Crónica de un viaje y otros relatos, escrito en 1964 pero que no salió a la luz en el tiempo de escritura por ser denegada su publicación por la censura.

La mina, su obra más significativa, y asimismo una de las obras más relevantes del realismo social en España, ha sido reeditada, tras treinta años de silencio, en 2013 por la editorial Akal, en coordinación con la Sección de Estética y Literatura de la Fundación de Investigaciones Marxistas. 

Por David Becerra Mayor.

martes, 28 de enero de 2014

¡Venceremos!

We are not afraid, we are not afraid, we are not afraid today/
Deep in my heart I do believe/ We shall overcome some day
Pete Seeger

Hubo un tiempo no tan lejano en el que las canciones como We shall overcome eran vistas, por parte de algunos sectores de la izquierda, como algo trasnochado de lo que casi había que avergonzarse. Afortunadamente la coherencia resiste el paso del tiempo y hoy despedimos a Pete Seeger con emoción y agradecimiento. A él y a todos los norteamericanos que sufrieron persecución en los años del macarthismo y nos brindaron un ejemplo de coraje y resistencia.


Hoy podemos volver a cantar a voz en grito esas viejas canciones, porque no solo "venceremos", sino que hemos empezado a vencer, en la lucha contra los desahucios, en Gamonal, en las Mareas Blancas contra la privatización de la sanidad. El único camino está delante de nosotros, la unidad del pueblo frente a la prepotencia de los mercados. No estamos solos, otros lucharon antes y ahora nos toca coger su testigo. ¡Honor a Pete Seeger!



 Where have all the flowers gone, long time passing?
Where have all the flowers gone, long time ago?
Where have all the flowers gone?
Young girls have picked them everyone.
Oh, when will they ever learn?
Oh, when will they ever learn?
Where have all the young girls gone, long time passing?
Where have all the young girls gone, long time ago?
Where have all the young girls gone?
Gone for husbands everyone.
Oh, when will they ever learn?
Oh, when will they ever learn?
Where have all the husbands gone, long time passing?
Where have all the husbands gone, long time ago?
Where have all the husbands gone?
Gone for soldiers everyone
Oh, when will they ever learn?
Oh, when will they ever learn?
Where have all the soldiers gone, long time passing?
Where have all the soldiers gone, long time ago?
Where have all the soldiers gone?
Gone to graveyards, everyone.
Oh, when will they ever learn?
Oh, when will they ever learn?
Where have all the graveyards gone, long time passing?
Where have all the graveyards gone, long time ago?
Where have all the graveyards gone?
Gone to flowers, everyone.
Oh, when will they ever learn?
Oh, when will they ever learn?
Where have all the flowers gone, long time passing?
Where have all the flowers gone, long time ago?
Where have all the flowers gone?
Young girls have picked them everyone.
Oh, when will they ever learn?
Oh, when will they ever learn?

miércoles, 8 de enero de 2014

La sangre sigue fresca en Gaza

Mientras resuenan los ecos de la gira de John Kerry por Palestina-Israel, no podía dejar de pensar en las potentes viñetas de Notas al pie de Gaza, novela gráfica de Joe Sacco. Memoria histórica es recordar cómo Israel, desde su misma fundación, ha violado sistemáticamente los derechos humanos de los palestinos, y la evocación de las agresiones sobre Khan Younis y Rafah, descritas en este cómic, resulta muy pertinente.


Os acompaño una crítica de esta obra a cargo de Javier Valenzuela, recogida del diario "El País" de 24 de abril de 2010.

Sangre siempre fresca en Gaza

 Por Javier Valenzuela


En la historia universal de la infamia contemporánea, Gaza ocupa uno de los primeros lugares junto al gueto de Varsovia, Soweto y la Ciudad de la Alegría de Calcuta. La franja de Gaza -sé de lo que hablo, he estado allí varias veces- es una pesadilla: un erial de basuras, escombros, chabolas y edificios acribillados donde se apiñan, cercados por tierra, mar y aire por el Ejército más poderoso de Oriente Próximo, un millón y medio de seres humanos desesperados. Llámenlo como quieran: campo de refugiados, gueto, campo de concentración, pudridero en vida.


Joe Sacco ha pasado largas temporadas en Gaza. Nacido en Malta en 1960, con pasaporte estadounidense, Sacco es un reportero de tomo y lomo que, en vez de contar sus historias a través de textos, crónicas radiofónicas, piezas televisivas o documentales cinematográficos, lo hace a través de tebeos. Sí, tebeos, historietas, novelas gráficas, cómics, ese género maravilloso con el que mi generación se hizo adicta a la lectura. Pues bien, en 2001 una revista estadounidense les encargó a él y al escritor Chris Hedges un reportaje sobre Gaza. Una vez sobre el terreno, Sacco recordó haber leído algo de Noam Chomsky sobre una matanza de civiles palestinos en Khan Younis, una localidad de la franja, ocurrida en noviembre de 1956. Los dos recogieron testimonios de supervivientes y de ellos se desprendieron imágenes atroces de varones palestinos puestos en fila contra las tapias del lugar y sumariamente fusilados por soldados israelíes. Aquella y otras barbaries anteriores y posteriores, concluyeron los reporteros, sembraron en los corazones palestinos el odio que sentían hacia los ocupantes israelíes. Pero la revista censuró los párrafos del reportaje relativos a aquel episodio, en el que, según un informe oficial de la ONU, perdieron la vida 257 personas.


A Sacco esa "nota al pie de página" de la historia que fue la matanza de Khan Younis ya no se le quitó de la cabeza. En 2002 y 2003 volvió a Gaza. Durante semanas recorrió el minúsculo territorio, habló con mucha gente, se documentó, se enteró de otra matanza de palestinos en 1956 -la de Rafah, con 111 muertos adicionales-, puso a trabajar a investigadores en los archivos de Israel... Y de ahí surgió este libro.

Notas al pie de Gaza es no sólo un gran documental sobre los sucesos de 1956, sino también un reportaje con detenimiento sobre la franja de hoy y sus gentes. El reportero-dibujante se sitúa como protagonista de la acción y va contando tanto la vida cotidiana que comparte con los palestinos como el desarrollo de sus investigaciones y la recreación de las matanzas de Khan Younis y Rafah. Su grafismo, en la estela de Robert Crumb, retrata con vigor y realismo las personas, los escenarios y las situaciones del pasado y del presente. Sus datos son exactos; sus diálogos, auténticos, y su perspectiva humanista, la constante presencia de rostros que miran al lector, otorga a los palestinos esa cualidad de personas que les niega la propaganda israelí. Los ves deprimidos, asustados, encolerizados, deseosos de venganza; también manteniendo inquebrantables su hospitalidad y su sentido del humor.

El uso de la primera persona es muy eficaz para transmitirle al lector la impresión de que está viajando con el narrador. Sacco recorre la franja de arriba abajo, se atasca en los controles militares del ocupante, escapa a tiroteos, asiste a demoliciones por buldóceres israelíes de casas palestinas, ve pasar entierros... En la página 253, un palestino le enseña los agujeros causados en su hogar por las balas israelíes y le cuenta que sus hijos viven aterrorizados. "¡Aquí cada día es 1956!", dice.

Un tebeo puede ser un clásico del periodismo. Ese corresponsal de guerra de nuevo cuño que es Sacco ya lleva varios. Su primer éxito, a mediados de los noventa, fue la novela gráfica Palestina, fruto de una larga estancia en Gaza y Cisjordania. Luego abordó, en Gorazde y El mediador, las guerras balcánicas y, en Chechen War, Chechen Women, los dramas del Cáucaso. Muchos piensan que ha creado un nuevo género: el tebeo de investigación periodística. Su colega Chris Hedges, premio Pulitzer, opina que el trabajo de Sacco prueba que, en un momento en que los medios están recortando en corresponsalías, enviados especiales e investigaciones prolongadas, "el periodismo va a volver a ser lo que fue al principio: una forma de arte". Es una idea interesante.

"Los palestinos", escribe Sacco en el prólogo de esta obra, "no pueden permitirse el lujo de digerir una tragedia antes de que llegue la siguiente". Israel, que en 2005 retiró de la zona a sus colonos, tiene hoy completamente cercada a Gaza y, como ocurrió en el invierno de 2008-2009, la bombardea cuando le place. Los niños, mujeres, ancianos y varones palestinos que mueren en esos ataques son, en el mejor de los casos, "daños colaterales"; en el peor, "terroristas" a exterminar.

Como la sangre no se seca nunca en Gaza, tampoco debería hacerlo la tinta que lo cuenta. A Sacco le preguntan sistemáticamente en Estados Unidos por qué presenta el lado palestino del conflicto y no el israelí. Su respuesta es obvia: porque durante toda su vida, los políticos y los medios de comunicación norteamericanos sólo le han presentado la versión israelí. "¿Qué significa ser objetivo cuando hay un pueblo oprimido y otro opresor?", se preguntaba en una entrevista. "Yo prefiero ser honesto: no todos los oprimidos son ángeles, pero ello no impide que sean los oprimidos".

Vuelve a hablarse de una posible iniciativa de paz de Obama para Oriente Próximo. La reflexión más lúcida que puede hacerse sobre el asunto ya se encuentra en la última viñeta de la página 62 de este tebeo: "La única cuestión es saber hasta dónde piensan los israelíes imponer su victoria o hasta qué punto aceptarán los palestinos la derrota".

martes, 10 de diciembre de 2013

Mandela, verdad y reconciliación

Resulta patético el espectáculo de los últimos días en que dirigentes políticos situados en las antípodas de la dignidad ética de Nelson Mandela intentan subirse al carro de la celebración de su memoria. Quienes lo catalogaron de terrorista y comunista, hoy lo encumbran a los altares. Y Mandela no fue terrorista, pero sí luchó -incluso con las armas- por la liberación de su pueblo y fue, primero militante y después firme aliado, del South African Communist Party (SACP).


Hasta en la Cadena Ser el inefable Carles Francino se atrevía a comparar a Mandela con "nuestro" Adolfo Suárez, por aquello del entrañable "rollito" de la transición modélica, la reconciliación y bla, bla, bla... En la misma línea, se han pronunciado Rajoy y García Margallo, obviando que Mandela impulsó la creación de una Comisión para la Verdad y la Reconciliación que, presidida por Desmond Tutu, desveló las flagrantes vulneraciones de los derechos humanos sufridas durante el terrible régimen del apartheid.

Nada de todo ello puede ser aplicado a nuestro país, donde se ha confundido reconciliación con olvido y pérdida de memoria, y se ha forzado a que las víctimas de la dictadura franquista tengan que acudir a la Justicia argentina en búsqueda del reconocimiento de sus derechos preteridos.

Mandela no fue un santo, simplemente un ser humano comprometido con las circunstancias de la historia de su pueblo, decidido de forma inquebrantable a luchar por su liberación, que arrostró las consecuencias de su lucha -incluso armada-, sufriendo cárcel y que, cuando tuvo el poder en sus manos, lo utilizó con inteligencia y visión de futuro. Pero, eso sí, basó la convivencia de la nueva Sudáfrica en la elaboración de la memoria histórica colectiva, como demuestran las actas de la Truth and Reconciliation Commission.


Hoy, Obama llora lágrimas de cocodrilo, mientras envía drones asesinos, ordena ejecuciones extrajudiciales fuera de Estados Unidos de Norteamérica o espía a través de la NSA incluso a los dirigentes políticos aliados. Hollande exhibirá su hiératica figura llena de falsa grandeur, mientras envía tropas a las ex colonias francesas, como una suerte de nuevo Napoleón. Pero ninguno de ellos podrá arrebatar la memoria de un luchador como Mandela, que pertenece a todos los pueblos oprimidos que todavía deben buscar un nuevo horizonte de justicia y libertad.

Olvidemos a todos esos farsantes y simplemente volvamos a releer la emocionante autobiografía de Mandela, El largo camino hacia la libertad. ¡Hasta siempre, Madiba!


Para quienes estéis interesados aquí tenéis un pequeño sumario de los contenidos del Informe de la Comisión para la Verdad y la Reconciliación, que podéis consultar completo en www.justice.gov.za/trc/.



SUMMARY OF CONTENTS
The report of the Truth and Reconciliation Commission (the Commission) consists of five volumes, each with a particular focus. It is important to note that, once the Amnesty Committee finishes its work, an additional volume will report on the work of that Committee, based on amnesty hearings conducted and findings made. That volume will also include summaries of the statements of those people the Commission found to have suffered gross violations of human rights. While the current report contains a full list of the names of those in respect of whom such findings were made, the codicil will include details of the violations.
The bulk of the findings of the Commission may be found in the final volume, as indicated below. However, specific findings are made in individual chapters throughout the report.
The logical sequence of the five volumes of the report is as follows.
Volume One is an introductory volume, containing important discussion of key concepts and debates within the Commission itself and in society at large. It provides the basis and rationale for the work of the Commission, as described in the chapters that appear in the following volumes. It also describes the way the Commission worked and the methods it used in order to fulfil its mandate.
Volume Two addresses the commission of gross violations of human rights on all sides of the conflict. The first and greater part of the volume deals with the period between 1960 and 1990, while a separate chapter is dedicated to the unique political environment of the 1990s. The role of the state in the perpetration of gross violations of human rights is, for practical reasons, divided between violations committed outside South Africa and those committed inside South Africa. The homelands and their unique circumstances are described in a separate chapter, as is the role of the liberation movements.
Volume Three, which addresses gross violations of human rights from the perspective of the victim, is a companion to Volume Two. For reasons of space, accounts which are described in detail in one are frequently simply referred to in the other. The chapters in this volume are regionally structured, reflecting the regional structure of the Commission. This allowed for a targeted focus on distinct geographical area and a detailed examination of variations between different parts of the country.
Volume Four seeks to address the nature of the society in which gross violations of human rights took place, reporting on a series of 'institutional hearings' which sought to explore the broader institutional and social environment. In the process of conducting these hearings, the Commission sought to provide opportunities for self-examination by the various sectors, as well as discussion of their possible role in the future. In addition to hearings on the various sectors, the volume includes reports on three special hearings: on compulsory military service, children and youth and women.
Volume Five, the final volume of the report, contains the conclusions reached by the Commission, including analyses and findings and recommendations. It also includes the Minority Position of Commission Wynand Malan and the Commission's response to this.

viernes, 29 de noviembre de 2013

T'he conegut sempre igual

Se acaba noviembre y con su marcha nos acordamos de que hace seis años nos dejó Gregorio López Raimundo, el dirigente comunista de la guerra antifascista, la clandestinidad y la recuperación de la democracia, el catalán de Tauste (Zaragoza). Como decía Raimon en su canción-homenaje, pese a todas las adversidades, permaneció siempre igual, "los cabellos blancos, la bondad en la cara / los labios finos dibujando una sonrisa / de amigo, compañero, consciente del peligro".


T'he conegut sempre igual

Alerta vius, jo sé que si caiguesses
tants anys, molts anys, massa anys et demanaven.

Entre els sorolls dels cotxes, del carrer

i de la gent que atrafegada passa,
he vist molt clar que són molts els que lluiten
i que com tu calladament treballen.

T'he conegut sempre igual com ara,

els cabells blancs, la bondat a la cara,
els llavis fins dibuixant un somriure
d'amic, company, conscient del perill.

Sense parlar m'has dit "tot va creixent",

lluita d'avui pel demà viu i lliure,
que es va forjant aquests dies terribles,
temps aquests temps de tantes ignoràncies.

No m'he girat mentre serè em creuaves,

he sentit fort un gran orgull molt d'home,
no em trobe sol, company, no et trobes sol
i en som molts més dels que ells volen i diuen.

Aquest meu cant és teu, l'he volgut nostre;

aquest meu cant és teu, l'he volgut nostre.
Alerta vius, jo sé que si caiguesses
tants anys, molts anys, massa anys et demanaven.

T'he conegut sempre igual com ara.

(1973)

jueves, 28 de noviembre de 2013

Homenajes a María Teresa León

La gira de homenajes y mesas redondas dedicados a la figura de María Teresa León finaliza en Barcelona, ciudad mítica de la resistencia republicana frente al fascismo. Dos actos, uno en el Ateneu Barcelonès y otro en la Universidad Autónoma de Barcelona, dentro del Congreso Internacional sobre el Exilio Republicano, servirán de colofón para una gira marcada por el reencuentro de Aitana Alberti León con las gentes y los pueblos de España.

Sobre María Teresa León (1903-1988). Durante la guerra civil española  fue  miembro de la Alianza de Intelectuales Antifascistas y organizadora de las Guerrillas del Teatro. Al finalizar la contienda, se exilió con Rafael Alberti en París, Buenos Aires y Roma, de donde ambos regresaron a España en abril de 1977. Narradora excepcional,  fue  además  autora teatral, conferenciante, traductora, periodista cultural y guionista de radio, cine y televisión. Entre sus publicaciones destacan sus colecciones de cuentos Fábulas del tiempo amargo, Las peregrinaciones de Teresa y  La bella del mal amor. Cuentos castellanos; sus novelas Juego Limpio, Contra viento marea y Menesteos, marinero de abril. En 1999 su más importante obra, Memoria de la melancolía, pasó a formar parte de la muy prestigiosa colección "Clásicos Castalia". La memoria dispersa reúne textos  publicados principalmente durante la guerra civil y  ocho guiones teatrales inéditos.



Sobre Aitana Alberti.
Nació en Buenos Aires, Argentina, en 1941, hija del gran poeta español Rafael Alberti y la escritora María Teresa León. Realizó estudios de Ciencias Antropológicas.
Ha sido una infatigable editora y estudiosa de la obra de los poetas de la generación española del 27, a quienes ha difundido también a través de la Televisión Española y la Televisión Cubana.
En la actualidad es presidenta en Cuba del Proyecto Cultural Sur, para el fomento de la Poesía y las Artes, que agrupa unas 30 ciudades de Europa y América. Poemas suyos han sido traducidos al alemán, polaco, ruso, rumano e italiano.
Inquilinos de la soledad
constituye un homenaje a todos los exiliados de la  guerra civil española y es una especie de testimonio familiar, donde se recrea una parte de la historia de España.
Mediante tres relatos de ficción, en los que se entrecruzan personajes reales e imaginarios, Aitana Alberti desarrolla la narración sobre la vida de los exiliados españoles desde 1936.


jueves, 21 de noviembre de 2013

Emilio Manrique y la recuperación de la memoria histórica

Emilio Manrique Persiva ha sido, y es, muchas cosas y todas buenas. Histórico militante comunista, fue Secretario General del PCA entre 1999 y 2005 ; profesor emérito y ex Decano de la Facultad de Veterinaria de Zaragoza; amante de la cerámica, de cuya colección familiar se nutre generosamente el Museo de Alfarería Tradicional Aragonesa, de Morillo de Tou; y en la actualidad Presidente del Foro por la Memoria de Aragón.


El Foro por la Memoria de Aragón es una asociación constituida con los fines de recuperar, divulgar y dignificar la memoria histórica de todos aquellos que lucharon contra el fascismo, el nazismo y el franquismo desde el golpe militar de 1936 hasta 1977. El Foro pretende también difundir la naturaleza violenta del franquismo y reivindicar la condena judicial de sus prácticas de exterminio y la prohibición de la apología de ese régimen.


Desde el Foro, con el impulso de Emilio, se han promovido numerosas exhumaciones de cuerpos pertenecientes a personas asesinadas por las fuerzas franquistas, así como se han celebrado homenajes a luchadores, a veces anónimos, en otros casos más reconocidos por la historia, como fue el caso del llamado "maestro de Agüero", Ángel Fuertes Vidosa.


Hoy, Emilio Manrique, desde las páginas de El Periódico de Aragón, nos vuelve a interpelar como sociedad respecto a nuestro deficiente ajuste de cuentas con la historia reciente. No podemos pasar todavía una página que no hemos leído. Reproduzco su artículo por el evidente interés del mismo.

El derecho de Araín Pérez

La memoria de las víctimas es un derecho y, para Walter Benjamin, un modo específico de conocimiento. Pero la memoria es también un acto de justicia. Reyes Mate, el premio nacional de ensayo, rememorando al historiador Yosef Yerushalim, escribe: "Justicia y memoria son indisociables, porque sin memoria de la injusticia no hay justicia posible". Además, la memoria tiene un aspecto moral; desde Mauthausen es un deber. Reyes Mate cita a Michel Leibrich cuando habla de la necesidad de la memoria para evitar los tics totalitarios que pueden aparecer en cualquier sistema: "Las transiciones amnésicas son el caldo de cultivo del totalitarismo".

De forma cotidiana, la sociedad española toda, viene manifestando expresiones de solidaridad, compromiso de memoria y protección jurídica para con las víctimas del terrorismo de ETA. Resulta, sin embargo, inevitable comparar la situación de las víctimas del terrorismo de ETA, con la de las víctimas del franquismo, cuando a estas últimas continúa sin reconocérseles su condición de víctimas. Después de 35 años de la recuperación de la democracia, no existe un compromiso real generalizado del Estado español para con las víctimas del franquismo; ni medidas tendentes a difundir la verdad histórica y establecer las responsabilidades genéricas por aquellos crímenes y la consiguiente reparación a las víctimas y a la sociedad española. La memoria de las víctimas del franquismo continúa olvidada, silenciada y discriminada, cuando no despreciada. Los victimarios impunes. El escudarse en la preconstitucional Ley de Amnistía es un burdo pretexto; los delitos de lesa humanidad, como los que se cometieron durante el franquismo, no prescriben según el Derecho internacional. 

Cada vez con mayor frecuencia, hay quienes niegan públicamente a las víctimas del franquismo su condición de tales y enaltecen y exaltan aquel régimen totalitario y terrorista. Parece retórico preguntarnos el por qué de esta situación. Cabría entender que la inquina de los partidarios del silencio y la impunidad del franquismo, vaya dirigida contra la memoria democrática pública. 

El 19 de agosto de 1936, Demetrio Pérez Gil de 50 años, Cirilo Pérez Andía de 54 y Vidal Pérez Pérez de 26, todos ellos vecinos de Trasmoz, fueron asesinados en el término municipal de Bulbuente (Zaragoza); como tantos otros, sin juicio y sin justificación. Murieron en el inicio del golpe franquista, víctimas de un plan, sistemático y generalizado, de exterminio y terror contra sectores concretos de ciudadanos por sus ideas políticas y sociales. Araín Pérez, hijo de Demetrio Pérez, ha buscado incansable a sus familiares desaparecidos durante toda su vida. Los encontró en el cementerio de Bulbuente; pero su enterramiento, bajo un bloque de nichos, impedía recuperar sus restos para inhumarlos dignamente. Araín inició gestiones acerca del Ayuntamiento de Bulbuente para colocar una placa en recuerdo y homenaje a sus tres familiares asesinados. El epitafio de la placa decía: "En memoria de los tres vecinos de Trasmoz que reposan bajo esta edificación. Fueron fusilados el 19 de agosto de 1936 por ser republicanos, querer la paz, la justicia, los derechos humanos y la democracia (siguen los nombres y edades de las tres víctimas). No os olvidamos. Araín Pérez-Foro por la Memoria de Aragón".

La primera y sorprendente respuesta del ayuntamiento, autorizaba la colocación de la placa, si bien: "-de forma que no habrá de contener connotaciones ni alusiones políticas de ninguna clase, ni calificativos o términos tales como "asesinados", "injusticia", "golpistas" o "similares". Ante una nueva solicitud razonada, el ayuntamiento se ratificó en su no aceptación: "-considerando que todas las sepulturas y nichos del cementerio municipal de Bulbuente carecen de connotaciones políticas de ninguna clase, -con el objeto de salvaguardar el derecho a la igualdad de todos los allí enterrados y de sus familiares-".

Los acuerdos de este ayuntamiento casan mal con lo dispuesto en la Ley 52/2007 de 26 de diciembre, la vigente Ley de la Memoria, llena de "expresiones políticas". Desde su exposición de motivos hasta su articulado, asume la condena del franquismo en los términos del informe del Consejo de Europa de 2006; manifiesta el objetivo de que se lleven a cabo políticas públicas para fomentar la memoria democrática; coloca en primer término el derecho de las familias a las que explícitamente reconoce el derecho individual a la memoria personal y familiar, y quiere contribuir a dar satisfacción a quienes sufrieron directamente o en la persona de sus familiares la represión de la dictadura. La Ley compromete, asimismo, la obligación de las administraciones a promover la reparación moral de esa memoria personal y familiar.

Muy recientemente las Cortes de Aragón han aprobado la Ley Aragonesa a Favor de las Víctimas del Terrorismo. A Araín no le alcanza; ni por la fecha, pues los crímenes contra su familia son anteriores a 1960, ni por el tipo de terrorismo del cual Araín y sus familiares fueron víctimas. Araín tiene 90 años y está postrado y enfermo. Araín tiene derecho y es de justicia. Para las administraciones es un deber darle satisfacción. 

Emilio Manrique. Presidente del Foro por la Memoria de Aragón.

viernes, 18 de octubre de 2013

Huérfanos de Carvalho

Una década ya desde que Manolo Vázquez Montalbán falleciese en un aeropuerto de Bangkok, como si de un personaje más de sus novelas se tratase. El tiempo transcurrido no puede borrar el recuerdo de su escritura, sea en el formato de serie negra con Pepe Carvalho como conductor, o en el de otras poderosas novelas como Galíndez o Autobiografía del General Franco.


En estos días se presenta la biografía escrita por su hijo, Daniel Vázquez Sallés, y editada por Península. Será sin duda la ocasión de profundizar en su polifacética figura: novelista, cuentista, ensayista, poeta, periodista, gatrónomo... y militante comunista. Del PSUC, para más señas. Esperemos disfrutar con la lectura de estos Recuerdos sin retorno. Para Manuel Vázquez Montalbán. La memoria de Manolo se lo merece.

«Se puede liquidar a un padre con nocturnidad y alevosía, pero si buscaban que hiciera el sano ejercicio de matarte una vez muerto, se equivocaban. No voy a ajusticiarte. Es más, el traje de asesino me queda grande, y matar a un padre suele ser fruto de una autocompasión que trato de evitar en la medida que puedo. Existen tantos francotiradores dispuestos a dispararte apostados al otro lado del río Aqueronte, que yo prefiero hacer de barquero y alejarte de la impaciencia de los ocultos.»
Daniel Vázquez Sallés
 
Un viaje por la vida de Manuel Vázquez Montalbán, relatado por su hijo, en el que su vida cotidiana se mezcla con los episodios más trascendentales de nuestra Historia, desde la Transición, el subcomandante Marcos, José María Aznar y el PSUC al mundo editorial y el periodístico.

Daniel Vázquez Sallés (Barcelona, 1966). Escritor y periodista especializado en crónica gastronómica y cinematográfica. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona, compaginó su licenciatura con los estudios cinematográficos en la Universidad de Nueva York. Tras finalizar la carrera, estuvo vinculado al mundo del cine como auxiliar de dirección y producción hasta montar la productora Cuarteto, con la que realizó tres cortometrajes y de la que ya está desvinculado tras el éxito cosechado. Desde hace unos años se dedica por entero a la novela y a las colaboraciones periodísticas como free lance en los diarios El País, La Vanguardia Cultura/s, El Periódico y El Mundo, tarea que combina con la publicación de artículos y reportajes en las revistas Fotogramas, Clío, Qué leer y Descobrir Cuina. Por una larga crónica dedicada al restaurante El Bulli, recibió en 2004 el Premio Juan Mari Arzak. Su primera novela fue Flores negras para Michael Roddick (2003), un thriller de espionaje traducido a varias lenguas y que ha sido adaptado recientemente al cine por la productora Ovideo. Más tarde publicó un ensayo titulado Comer con los ojos (2006). Con La fiesta ha terminado (2009), por la que recibió buenas críticas por parte de la prensa especializada, se desmarcó de su obra anterior. El intruso (2013), una sátira sobre el mundo del fútbol, es su novela más reciente.

martes, 1 de octubre de 2013

Homenaje a Neruda

Cuatro décadas ya desde la desaparición del poeta del amor y del compromiso, del diplomático y militante comunista, Pablo Neruda. Nos queda su voz recitando Veinte poemas de amor y una canción desesperada, la lectura de su autobiografía Confieso que he vivido o cualquiera de sus poemarios. Ese septiembre trágico chileno que se llevó por delante a Salvador Allende, a Víctor Jara o al propio Neruda, nos interpela y exige un justo homenaje a los desaparecidos.


¡Y qué mejor manera de recordar a Neruda que con su Canto General! Esa ciclópea obra que destila su amor por América, desde la humildad de sus campesinos hasta las más altas cumbres de las montañas. Si alguien supo transmitirnos su emoción fue el eminente músico griego Mikis Theodorakis, que ya desde 1971 trabajó en una adaptación en forma de oratorio de esa inabarcable obra.


Esta versión del Canto General no pudo estrenarse en 1973, en Chile, debido al golpe militar de Pinochet, a pesar de lo cual ha seguido emocionando al público de todo el mundo. Escuchar las voces de Petros Pandis o Maria Farantouri en su difícil castellano todavía hiela la sangre. Afortunadamente, Theodorakis pudo recibir un impresionante homenaje público, con la interpretación de esta obra en el Odeón de Atenas, el 17 de julio de 2012.


miércoles, 11 de septiembre de 2013

Allende vive 40 años después

Hace ya la friolera de cuarenta años un golpe militar fascista derrocó al Presidente chileno Salvador Allende y desencadenó una feroz represión contra los demócratas en general y, en especial, contra los militantes significados por su apoyo a la vía chilena al socialismo. Mario Amorós, periodista e historiador, militante, nos obsequia con una voluminosa biografía, acogida con excelentes críticas y gran expectación. Os acompaño la reseña de Lucía Sepúlveda Ruiz, para Rebelión.


A lo largo de las 681 páginas de Allende. La Biografía (Ediciones B), que incluye un apéndice de 115 con documentos inéditos, Mario Amorós, historiador y periodista español, ha desarrollado una exhaustiva y entrañable biografía de Salvador Allende, el protagonista y gestor indiscutido de la “vía chilena al socialismo”, bombardeada el 11 de septiembre de 1973 en La Moneda y defendida hasta el final por el compañero Presidente. 

Los primeros 12 capítulos (de un total de 19) acercan al lector a la persona de Allende –médico, socialista y masón- y a la tenaz y larga construcción en Chile del allendismo que cristaliza en la Unidad Popular. Su liderazgo en el movimiento estudiantil en el Grupo Avance a comienzos de los años 30, la vida en familia, la amistad cotidiana con Eduardo Frei, senador como él, que años más tarde encabezara la alianza cívico-militar que posibilitó el golpe, y su apoyo irrestricto a la Revolución Cubana resaltan en un relato próximo. La obra entrega esclarecedores aportes para quienes busquen entender la grandeza y complejidad de la figura de Salvador Allende y el tiempo histórico del cual surgió el Presidente que llenó de esperanza, cantos, alegría y fervor al pueblo chileno en su mandato.

Entrevistas a amigos cercanos del Presidente, como Víctor Pey, acercan a Amorós a la intimidad familiar de Allende, quien en la mesa “comía con una mano de Tati (su hija Beatriz) tomada”. Los años de juventud, las lecturas, su trabajo como estudiante de Medicina en el Manicomio Nacional, las 1.500 autopsias que realizó como médico, el inicio de su carrera parlamentaria como diputado a los 29 años; el rol que jugó en el Colegio Médico como presidente, y en el Gobierno del Presidente Pedro Aguirre Cerda como ministro de salubridad y gestor de las primeras políticas nacionales de salud pública, muestran un abigarrado abanico multicolor de Allende en su contacto diario y paralelo con el pueblo y la superestructura política de la época. Desfilan por estas páginas sus convicciones, su tenacidad y empuje ante las sucesivas derrotas en tres candidaturas presidenciales en las cuales recorrió sin descanso el territorio y se empapó de su realidad. 

Su encuentro con el Che, su amistad con Fidel y su visita al Vietnam de Ho Chi Minh forman parte de su ideario internacionalista al que fue fiel a lo largo de su vida. Así llega esta obra al capítulo 13, cuando entra finalmente Allende a La Moneda junto al pueblo y la alianza laboriosamente representada por él, la Unidad Popular. 

Para quienes vivimos esos años, estos pueden llegar a ser los capítulos más polémicos de “La biografía” por su óptica sobre las causas del fin de la vía chilena al socialismo. Lógicamente, la biografía adopta la visión de Allende sobre el proceso en curso y sus contradicciones, y se extiende sobre la posición del Partido Comunista al interior de la Unidad Popular, más próximo al pensamiento del presidente que el Partido Socialista del cual fue miembro y fundador Salvador Allende. Se reabren tácitamente las interrogantes históricas sobre la factibilidad del programa de la Unidad Popular, que partía de una visión de las Fuerzas Armadas chilenas como democráticas y sometidas al poder civil. Al mismo tiempo que se fundamenta la justeza de ese programa y las medidas adoptadas –entre ellas la nacionalización del cobre sin pago a las empresas norteamericanas, salvo el asumir sus deudas y la conformación del Área de Propiedad Social con las empresas más importantes del país- la contradictoria reflexión implícita parece ser que en realidad el programa y su implementación debieron negociarse a tiempo con la Democracia Cristiana para impedir el golpe militar. 

Los mensajes presidenciales, la visita a Naciones Unidas, los triunfos electorales y el clima de las multitudinarias manifestaciones de masas alumbran como un brillante y cambiante telón de fondo la épica de días donde la indiferencia no existía y cada chileno o chilena ligado a las luchas del pueblo sentía estar viviendo jornadas decisivas para el destino de Chile. 

Junto con la traición de los militares “cercanos” al entorno del Presidente, como el propio Augusto Pinochet, es posible seguir en detalle en Allende, La Biografía, la ominosa rendición de la Democracia Cristina y de su líder Eduardo Frei Montalva a los designios de Nixon y la Casa Blanca. El rol de la DC en la conspiración, en el alzamiento de los sectores medios –incluido el Colegio Médico que al comienzo de su gestión saludara con alborozo su mandato- y su participación en el golpe militar están documentados in extenso, en una respuesta que llega “de profundis” a las declaraciones formuladas en 2013 por dirigentes de la Democracia Cristiana a 40 años del golpe militar, negando haber sido parte del asalto a La Moneda y la democracia. Frei incluso conoció la fecha exacta por parte de sus informantes coroneles del Ejército. 

El libro de Mario Amorós se nutre, entre otros, de valiosos testimonios personales obtenidos en entrevistas, pero sobre todo de una rigurosa, metódica y respetuosa investigación y consulta en gran cantidad de archivos y fondos documentales de carácter público pero también privado, tanto a nivel de Chile como de países tan lejanos como Suecia y la Unión Soviética, de la que se reproducen una carta de Olaf Palme al Presidente y un artículo escrito por Allende para el periódico Pravda. También se incluyen documentos actuales, como los del proceso que llevó adelante el ministro Carroza sobre las causas de la muerte de Allende, que confirmaron la tesis del suicidio e identifican a los pilotos responsables del bombardeo a La Moneda. 

La obra se publica en Chile en momentos que “las grandes alamedas” del histórico discurso del Presidente Allende comienzan a abrirse por otros hombres y mujeres, la llamada generación sin miedo, para quienes sin duda estas páginas pueden ser de enorme interés. La tenacidad de Allende, su consecuencia, su cercanía con los más humildes, su lealtad con el pueblo, sus cualidades humanas y su liderazgo lejano al mesianismo y empapado de humanidad no se encuentran hoy en el mercado y los salones de la política. 

“Sigan ustedes”… dijo el Presidente. “Siempre estaré con ustedes”, anticipó Salvador Allende. Esta biografía nos acerca a entender el porqué de sus palabras.

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Gerardo Iglesias recupera a los guerrilleros antifranquistas

Me alegro mucho de que Gerardo Iglesias recupere un papel en la escena pública de nuestro país. Yo fui uno de aquellos jóvenes militantes del PCE -entonces demasiados pocos- que comenzó su lucha política coincidiendo con su llegada a la Secretaría General del Partido. Lo demás es historia. Pero Gerardo, tras un largo silencio, demostró en 2011 que no permanecía ocioso y que había entregado su tiempo a la recuperación de la memoria histórica.


Su libro, Por qué estorba la memoria, se ocupaba de analizar veintidós historias de guerrilleros antifranquistas en Asturias, con la intención declarada de "conocer quiénes eran, de dónde venían, quiénes eran sus padres, cuáles fueron las condiciones de vida familiares antes de echarse al monte, cuál el entorno social en el que crecieron".

Ahora se da un paso más con la inauguración de la exposición fotográfica sobre los guerrilleros antifranquistas, organizada por el Grupo Municipal de Izquierda Unida de Oviedo, con el apoyo de su Ayuntamiento. A destacar la mesa redonda del próximo día 10, en la que participará nuestra querida Esperanza Martínez. El diario digital Público se ha hecho eco de esta noticia y aquí os la acompaño.

El fundador de Izquierda Unida (IU), Gerardo Iglesias (que fue secretario general del PCE entre Santiago Carrillo y Julio Anguita) es el artífice de una exposición que se inaugura el lunes en Oviedo sobre los guerrilleros antifranquistas, de muchos de los cuales hay testimonios recogidos por el propio político asturiano.

  
























Guerrilleros antifranquistas 1937-1952 se inaugura el lunes y permanecerá colgada hasta el día 15 y es el segundo resultado de una investigación llevada a cabo durante años, de la que el primer paso fue el libro Por qué estorba la memoria, del propio Iglesias.

La muestra está organizada por el Grupo municipal de Izquierda Unida de Oviedo y el Ayuntamiento, y recoge la obra gráfica y biográfica recopilada por Gerardo Iglesias, fruto de varios años de intensa y rigurosa investigación. El día 10 se celebra una mesa redonda en la que participarán los guerrilleros Francisco Martínez Quico y Esperanza Martínez Sole, junto con el historiador Ramón García y el propio Gerardo Iglesias.

En la exposición se podrán ver 115 fotografías de guerrilleros y un resumen de la biografía de 93 de ellos. Todos son asturianos o combatieron en Asturias, como Baldomero Fernández Ladreda Ferla, Constantino Zapico González Bojer, y Manolo y Aurelio Díaz González, Los Caxigales.

Gerardo Iglesias explica que la exposición tiene como finalidad "rendir homenaje a todas las personas que desde el triunfo del golpe militar de 1936, ofreciendo toda una lección de ética, dignidad y coraje, se enfrentaron al naciente régimen fascista; contribuir a recuperar la memoria de aquella lucha heroica, y a lograr que los guerrilleros tengan el reconocimiento jurídico y social a los efectos de la dignidad y los derechos que les corresponden como defensores de la libertad".

En este sentido lamenta Iglesias que los mismos guerrilleros antifascistas que tienen en Francia el reconocimiento de "héroes nacionales", en España "se les mantiene en sus expedientes el estigma de bandoleros, malhechores o terroristas".

viernes, 19 de julio de 2013

Mandela Day

Nelson Mandela ha cumplido 95 años y, como homenaje activo a su figura, se ha consagrado cada año el llamado Mandela Day. Es una llamada para dedicar un esfuerzo personal en pro de la comunidad, como retribución a sus 67 años de lucha por la liberación de su pueblo.


Su enorme figura, en lo humano y en lo político, no puede ocultar que, junto con él, hubo cientos y miles de militantes comprometidos en derribar el régimen del apartheid en Sudáfrica. Hace pocos meses que se conmemoró el vigésimo aniversario del asesinato de Chris Hani, Secretario General del Partido Comunista Sudafricano, a manos de un pistolero de extrema derecha.


Nelson Mandela evocó su figura en un acto de homenaje celebrado en abril de 1993, con un discurso titulado We are all militants (Todos somos militantes). Conviene recordar hoy sus palabras, que dignifican tanto a la personalidad evocada (Hani) como al líder que unió a todas la fuerzas anti apartheid.

The struggle is far from over. You are our soldiers of peace, our army for the elections that will transform this country. Go back to your homes, your regions, and organise as never before. Together, we are invincible. That is how we will pay the greatest tribute we can to Chris Hani — freedom in South Africa.

I would also like to address a final word to Chris himself — comrade, friend and confidant. We worked together in the National Executive Committee of the ANC. We had vigorous debates and an intense exchange of ideas. You were completely unafraid. No task was too small for you to perform. Your ready smile and warm friendship was a source of strength and companionship. You lived in my home, and I loved you like the true son you were. In our heart, as in the heart of all our people, you are irreplaceable. We have been struck a blow that wounds so deeply that the scars will remain forever. You laid down your life so that we may know freedom. No greater sacrifice is possible.

We lay you to rest with the pledge that the day of freedom you lived and died for will dawn. We all owe you a debt that can only be repaid through the achievement of the liberation of our people, which was the passion of your life. Fighter, revolutionary, soldier for peace, we mourn deeply for you. You will remain in our hearts forever.

Amandla!

lunes, 17 de junio de 2013

Vicente Cazcarra, el héroe agotado

Un maltrecho candor de cara al viento
una sonrisa extensa y dolorida,
una mirada audaz y decidida
a no dejarse atar a ningún cuento.
Mariano Anós

Fue hace quince años, un 22 de junio de 1998. La nave que tripulaba Vicente Cazcarra partió ese día para no volver jamás. Con él desaparecía el mítico dirigente comunista de la resistencia antifranquista y la primera transición. También el amigo de tantos, obreros e intelectuales, comprometidos con el Partido o navegantes por otras aguas. Siempre el hermano de Maruja, la tenaz e incansable Maruja. Los jóvenes incorporados al PCE tras la gran derrota de 1982 apenas llegamos a entrever su sombra, a escuchar fugazmente su voz, a crecer bajo su áura lejana.


El propio Vicente ajustó cuentas con su memoria, supongo que como una terapia -al fin inútil- para apaciguar los demonios interiores. En su libro Era la hora tercia, nos contó con palabras serenas y sinceras su resistencia a las torturas de los esbirros franquistas, en aquella comisaría barcelonesa, y su paso por las prisiones convertidas en academias del pensamiento libre por esos comunistas que no desaprovecharon ni un minuto de su tiempo en la búsqueda de su ideal.

Una vez liberado, se dedicó en plenitud a liderar al Partido Comunista en Aragón en las horas decisivas del final del franquismo y del inicio de la nueva etapa de libertades. Apostó por la unión de la fuerzas del trabajo y de la cultura, por la apertura del Partido a otros ámbitos, pero también sufrió la incomprensión interna y padeció las luchas intestinas tan frecuentes en la "cultura" de los comunistas. El testimonio de sus luchas se puede rastrear en Vicente Cazcarra y el Aragón de su tiempo, coordinado por Manuel Ballarín Aured  y editado por la Fundación "Rey del Corral" de Investigaciones Marxistas.



El PCA rindió un merecido homenaje a su figura el 22 de abril de 2008, en Zaragoza, al cumplirse diez años desde su desaparición. También, fruto de la campaña "¡Una calle para Vicente Cazcarra!", la ciudad de Zaragoza decidió otorgar su nombre a uno de sus nuevos Paseos.



La última palabra de este breve recordatorio debe ser, por justicia y mérito propio, la de Javier Delgado, amigo de Vicente y coautor con él de Aragón. El regionalismo de los comunistas. La singularísima voz de Javier alumbró un texto titulado El héroe agotado. Ensayo sobre la vida de Vicente Cazcarra Cremallé (1935-1998), publicado con motivo del citado homenaje de 2008.



Las bellas palabras del poeta que también es Javier Delgado abren las páginas de este su personal "ensayo" y nos sitúan, de manera trágica, ante esa última flecha que hiere de muerte al, para entonces ya, "héroe agotado":

Estás ahí, frente a esa llama, concentrado en su luz. Estás en la llama. Y la llama eres tú. Te quemas. Te abrasas. Te haces luz. Respiras en la llama, tus entrañas arden. Tu hálito es el fuego. Iluminas. No existe vida fuera de esa llama, no hay un tú distinto ni separado de ella. No concibes una biografía que no acabe frente a esa llama. Has pasado tu vida en esa llama. Y ahora, mientras ves cómo se consume y te dejas penetrar por su fulgor, estás dejando poco a poco de existir.

lunes, 10 de junio de 2013

Stalingrado en la EOI-1 de Zaragoza

De la mano de Javier Brox, incansable al frente del Departamento de Actividades de la Escuela Oficial de Idiomas número 1 de Zaragoza, accedemos a una exposición acerca del septuagésimo aniversario del fin de la batalla de Stalingrado. ¡Gracias al Departamento de Ruso por acercarnos esta página imborrable de la lucha antifascista en la pasada centuria!

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La exposición de junio en el paredondenhelarte de la E.O.I.1, de Zaragoza, está dedicada al septuagésimo aniversario de la batalla de Stalingrado. Con ese motivo, el Departamento de Ruso de nuestro centro organizó un concurso. He aquí la convocatoria y un breve texto explicativo:
 
Pon tu pie de foto a la Batalla de Stalingrado: 

En 2013 se conmemora el 70º aniversario del fin de la Batalla de Stalingrado. La mayor batalla terrestre de la Segunda Guerra Mundial empezó en julio de 1942, cuando las tropas nazis alcanzaron el gran anillo del río Don. El 2 de febrero de 1943 las tropas soviéticas acabaron con la última unidad del ejército nazi. Hoy día, nadie duda de que la victoria soviética en Stalingrado supuso un punto de inflexión en el devenir de la contienda mundial hacia la derrota del las tropas de Hitler. Numerosos escritores, directores y artistas siguen retratando estos días cruciales y dramáticos: esta batalla está considerada como la más sangrienta en la historia, pues se calcula que murieron más de dos millones de personas. ¿Y tú, cómo la retratarías? Elige tus imágenes o protagonistas. Solo tienes que buscar TRES fotos relacionadas con la batalla y ponerle tu pie de foto en RUSO…


Una parte de la actual exposición contiene las imágenes presentadas al concurso por los alumnos con sus correspondientes pies de página en ruso y en español. La otra parte de la exposición recrea, a través de fotos de notable tamaño, cedidas por el Centro Ruso de Ciencia y Cultura de Madrid, distintos ambientes de la Unión Soviética durante los años de la Segunda Guerra Mundial y los primeros años de la posguerra. Además, hemos incluido un modesto homenaje al soldado desconocido. De todo ello, dejamos constancia a través de las fotos que aparecen a continuación:


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Cuando uno contempla fotografías de la Unión Soviética de los años sesenta,  setenta u ochenta tiene una sensación de distanciamiento mucho mayor que cuando se trata de instantáneas ligadas a la Segunda Guerra Mundial o a la inmediata postguerra, quizá porque la imaginería bélica está presente también en nuestra memoria histórica reciente de españoles, quizá, también, porque la guerra es un topos universal del drama, el escenario de lo peor y de lo mejor del hombre, de actos de vesania absoluta y también de comportamientos de una generosidad suprema. Si uno lee una de las grandes novelas en las que la batalla cobra un papel esencial, como es Vida y destino (Vasili Grossman, tad. Marta Rebón, Galaxia Gutemberg, 2007) atisba los motivos por los que los defensores de Stalingrado fueron capaces de plantar cara al ejército nazi durante los meses y meses que duró la batalla. Una mezcla de nacionalismo herido, de oposición a la barbarie nazi, de defensa de sus hogares y de fe comunista, es lo que explica la resistencia extrema en medio de la desolación, el frío extremo, la absoluta carestía de víveres. Por lo que se refiere a los militares judíos que participaron con el Ejército Rojo en la guerra contra en fascismo, los mismos que aparecen en el cartel anunciador de la exposición, Grossman resume, en la caracterización de un personaje, los motivos de su lucha, aun más encarnecida, si cabe: “Sentía, le resultaba totalmente claro, que al luchar contra los alemanes luchaba por la Rusia libre, la victoria sobre Hitler se convertía en la victoria sobre los campos de la muerte donde su padre, su madre y sus hermanos habían perecido" (p, 73).
Por otro lado, la Rusia de los años 60, 70, y 80, junto con la diferencia con respecto a los otros países europeos que delatan las imágenes a las que me refería antes, también, en cierto sentido estuvo siempre cerca del resto de Europa. He aquí una pequeña galería de fotos que dan muestra de que además de un mundo ido para siempre, el de los desfiles del primero de mayo en Moscú, el de los besos en la boca de los grandes líderes comunistas, el de los trabajadores stajanovistas, el de la burocracia y la falta de libertades básicas, etc., existía otro mundo que, parafraseando aquel eslogan de mayo del 68 sobre China (la Cina è vicina), no era tan distinto del de los países occidentales:
(fuente de las imágenes)


Maria Snigirevskaya,, Untitled, St. Petersburg Series, 1987-1994. Per gentile concessione di Sotheby's.

Evgeny Raskopov,Silence, 1980. Per gentile concessione di Sotheby's

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Antanas Sutkus. Father's hand, Ignalina, 1964. Per gentile concessione di Sotheby's

Boris Mikhailov,Untitled from Luriki series. Per gentile concessione di Sotheby's

La 
vita quotidiana in URSSOleg Poleshchuk, Atheistic evening in school, 1978. Per gentile concessione di Sotheby's

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Oleg Poleshchuk,Fireworks, 1970 circa. Per gentile concessione di Sotheby's



Antanas Sutkus, J. P. Sartre in Lithuania, 1965. Per gentile concessione di Sotheby's


Sergei Borisov, In touch, from Moscow series, 1988. Per gentile concessione di Sotheby's

Advertencia: las fotos con las que está hecho el cártel anunciador de las exposición no se encuentran entre las expuestas. Clica aquí si quieres ver los originales.



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