jueves, 31 de octubre de 2013

Cuti cambia de lado

Cuti Vericad se pasa al lado "puro" de la fuerza. La fuerza de su rock, su intensidad en el escenario y la sensibilidad de sus letras, todo eso y mucho más en su nuevo trabajo Cambia de lado. El próximo 15 de noviembre, en el Teatro de las Esquinas de Zaragoza, podremos disfrutar de su puesta de largo.


Reseña del acontecimiento (Teatro de las Esquinas)

Juan Ramón Vericad, más conocido como CUTI, es un cantante y compositor zaragozano con más de dos décadas de trayectoria. Ha demostrado ser uno de los músicos más talentosos y polifacéticos del rock’n’roll actual. 



Acaba de terminar su nuevo álbum en solitario, “Cambia de lado”, sin duda el mejor que ha grabado hasta la fecha. El álbum contiene once deslumbrantes canciones en las que el talento interpretativo y el gusto por las melodías intemporales que caracteriza a Cuti brillan en todo su esplendor.



Dylan, Beatles, Costello y Fito Páez son los focos básicos de influencia en torno a los cuales giran las canciones de Cuti. Su corazón bombea rock’n’roll de aromas clásicos sin aditivos ni colorantes, sin trampa ni cartón, marcado por las enseñanzas e influencias de los grands. ¡Es la hora de CUTI VERICAD!

viernes, 25 de octubre de 2013

Librería Cálamo: treinta años de agitación cultural

La Librería Cálamo cumple treinta lozanos años, el inicio de su madurez. Paco Goyanes aúna las condiciones del perfecto librero con las del inquieto agitador cultural, un cóctel inmejorable. Os acompaño una reseña que Heraldo de Aragón dedica a la efeméride. ¡Felicidades!


La palabra Cálamo tiene varias acepciones: es una flauta antigua, una caña y es, también, una pluma de ave o de metal para escribir. Este vocablo tan polisémico ha dado nombre a una de las grandes librerías zaragozanas y españolas, fundada por Francisco Goyanes en octubre de 1983, hace ahora 30 años. Desde entonces, Cálamo, con Goyanes y todo su equipo, ha desplegado una intensa labor de agitación cultural que se ha visto recompensada en varias ocasiones. En su palmarés, repleto de distinciones, destacan por ejemplo los premios a la mejor actividad cultural, promovida por librerías, de 1989 y al de Mejor Librero de 2001, ambos otorgados por CEGAL y el Ministerio de Cultura. Goyanes fue designado Hijo Predilecto de Zaragoza en 2010.

 

Cálamo, desde sus orígenes, siempre ha apostado por la especialización y por un servicio de cercanía con el cliente. Afirman: “Reivindicamos el viejo espíritu librero: nos gusta hablar con nuestros clientes, conocerlos como lectores y aconsejarles”. Su campo de acción son las humanidades (pensamiento, historia, la literatura), el arte (durante años, Cálamo tuvo una librería especializada en arte y diseño en el Palacio de Sástago), los viajes (también contó con una agencia) y los idiomas, entre otras cosas. Ha tenido un establecimiento específico de literatura infantil y juvenil y de francés, que ahora ha trasladado a la plaza de San Francisco, cerca de su sede central. E incluso ha participado en dos sellos editoriales.

Cálamo ha hecho
muchas cosas en estos treinta años. Ha organizado presentaciones de libros, exposiciones artísticas y bibliográficas, conciertos, lecturas públicas, cuentacuentos para niños, cursos de escritura, etc. También ha innovado: ha organizado fiestas especiales o ha cambiado, el 23 de abril, la rosa por la borraja. Y han rendido, en los peldaños de su escalera, homenajes a escritores, impresores o artistas: como José Luis Rodríguez, Manuel Vilas, Francisco y Stela Boisset. Hace doce años, Paco Goyanes y su equipo, siempre en colaboración con distintas instituciones, crearon los Premios Cálamo, que votan en parte sus clientes y que han recaído en importantes escritores y artistas: Isidro Ferrer, Almudena Grandes, Peter Stamm, Rafael Chirbes, Alberto Ruy Sánchez, Javier Reverte, Juan José Saer, John Berger, Javier Cercas, Cristina Fernández Cubas, José María Conget, José Luis Peixoto, Antonio Ansón, Manuel Rivas, Javier Delgado, Kim y Antonio Altarriba, Joaquín Berges, Santiago Auserón, Gervasio Sánchez o Javier Sebastián, entre muchos otros. La cena de los Premios Cálamo reúne a más de 200 personas.

A la vez,
Cálamo se ha significado en el apoyo a las editoriales independientes, “dándoles visibilidad en sus estanterías, en su web, en su ‘Agenda mensual’” y ahora también en sus medios audiovisuales. También tiene un vínculo especial con la Feria de Guadalajara (México) y en su afán de renovación de búsqueda, con la editorial Nórdica y con la Vinatería El Rincón del Arpa (Tarazona), ha creado el portal www.vinosylibros.com. Una de sus características ha sido un toque de distinción y el mimo indesmayable al oficio y a los buenos libros.

Esta tarde y esta noche, en el
Teatro de la Estación, Cálamo organiza un homenaje a los libreros y a las librerías, a las 20.00, bajo el epígrafe ‘Ronda de opiniones. Librerías: pasado, presente y futuro’, donde habrá lecturas breves de tres minutos como máximo de “escritores, editores, distribuidores, artistas, clientes, bibliotecarios, obreros”, etc. A las 22.00 se celebrará una fiesta de libre acceso en la misma sede del Teatro de la Estación, en la calle C. /Domingo Figueras Jariod, 8-10). Paco Goyanes, Ana Cañellas y León Vela afirman: “A una crisis económica profunda y dolorosa a la que no se le ve una pronta salida –la verdad, no nos creemos mucho lo que los poderes públicos pregonan-, se añaden transformaciones radicales en la producción cultural y en sus formas de transmisión y consumo”. Pese a todo, añaden: “Podemos estar preocupados pero en absoluto inertes, paralizados y aburridos. Celebremos la vida y que nos quiten lo bailado: somos y seremos. Y fiestas no dejemos pasar ni una”.

miércoles, 23 de octubre de 2013

#24-O Huelga General Educativa

Enrique Díez, coordinador del Área Federal de Educación,  advierte de que “el Gobierno de Mariano Rajoy acelera con la LOMCE un proceso privatizador iniciado años atrás para convertir la escuela pública en subsidiaria de la privada”



Izquierda Unida, a través de su Área Federal de Educación, adelanta que “va a volcarse en apoyo de las acciones convocadas por la comunidad educativa contra los recortes y frente a las contrarreformas educativas impuestas sin ningún tipo de consenso por el PP a través de su participación activa en la huelga general de la enseñanza convocada para el próximo jueves, 24 de octubre, y con su apoyo a las movilizaciones estudiantiles de los días precedentes”.

Para Enrique Díez, coordinador del Área Federal de Educación, “sobran motivos para participar en la primera semana de protestas unitarias de este curso escolar 2013-2014, que se inicia con la huelga estudiantil convocada por diversas organizaciones estudiantiles como Estudiantes en Movimiento y el Sindicato de Estudiantes, y que concluye el 24O con una huelga general de todas las enseñanzas, desde infantil hasta la Universidad, en lo que será un día de movilización y reivindicación por una educación pública y de calidad”.

Para Díez, “esta es la forma de responder a los drásticos y persistentes recortes presupuestarios superiores a los 5.000 millones de euros, al recorte de becas y al despido de casi 60.000 docentes, junto a otros 4.321 docentes e investigadores universitarios, producidos en el último año”.

“A ello hay que sumarles -señala- el recorte de ayudas para libros, el de becas de comedor y o la pérdida de recursos para la atención a la diversidad del alumnado. Tampoco olvidamos entre las medidas que llevan a un deterioro continuado en todos los niveles de la educación pública la subida de un 66% de media de las tasas universitarias, también el aumento de la matrícula en la FP y el recorte de plazas en la misma, la precarización del empleo docente o la disminución de programas de apoyo”.

Mientras tanto, el ministro José Ignacio Wert ha dado muestras sobradas de su empecinamiento, alentado por la patronal de la enseñanza privada y por el lobby eclesiástico, para sacar adelante en el Congreso su diseño de la LOMCE aunque fuera únicamente con los votos del PP.

Para Enrique Díez, “su aprobación definitiva y su aplicación supondrían el principio del fin del modelo de educación pública conquistado con mucho esfuerzo durante décadas. La intención del Gobierno de Mariano Rajoy es sustituirlo por un sistema educativo mercantilizado, cuya ‘calidad’ estaría íntimamente relacionada con el poder adquisitivo de las familias”.

“Nos hemos enfrentado y vamos a seguir haciéndolo –explica- a este ataque a la igualdad y a la equidad en la educación plasmado en las reválidas, la elección obligada de itinerarios segregadores a edades tempranas, el control gubernamental de lo que hay que aprender/enseñar, así como la ausencia de participación democrática en la gestión de los centros educativos”.

Díez advierte de que “el Gobierno del PP, desde su ideología netamente mercantilista basada en la máxima del ‘Menos Estado y más mercado’, acelera así un proceso privatizador iniciado años atrás para convertir la escuela pública en subsidiaria de la privada. Busca promover el negocio educativo renunciando a impulsar y extender la educación pública, única garante del derecho universal a la educación en condiciones de igualdad”.

Frente a estos ataques, “Izquierda Unida va a seguir con su trabajo en las instituciones y junto a todos los colectivos del ámbito educativo en defensa de un modelo de educación pública inclusiva, igualitaria, laica, de calidad, gratuita y democrática”. De ahí el apoyo de IU a las movilizaciones de esta semana, convocadas por la Plataforma Estatal por la Escuela Pública y las organizaciones de estudiantes que la componen, que culminarán en la huelga general del 24O, igual que ya viene haciendo con las ‘movilizaciones en verde’ que la misma Plataforma realiza desde el 23 de septiembre. Ahí se incluye la consulta ciudadana sobre la LOMCE y los recortes -que finaliza el próximo día 27-, que lleva recogidas hasta ahora más de un millón de firmas en contra de la política educativa del PP.

Y en Aragón, esta es la hoja de ruta de las movilizaciones:

lunes, 21 de octubre de 2013

Solidaridad con Alberto Garzón

Como era de esperar la derecha extrema española ha reaccionado con ferocidad y amenazas ante el varapalo sufrido por el Reino de España ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, a propósito de la llamada "doctrina Parot". Alberto Garzón, Diputado de IU por Málaga, se ha felicitado en Twitter por la ponderada sentencia de la Corte europea, ante lo que ha recibido numerosas descalificaciones e incluso amenazas de muerte.


En concreto, Jaime Mora, militante de Nuevas Generaciones del PP, ha escrito lo siguiente: "@garzon aunque pensándolo bien matarte a ti o a todos los d tu calaña nos va a salir igual d caro! Igual no va a ser tan malo... Payaso". Dada la bestialidad del comentario, hasta su propia organización se ha visto obligada a anunciar su expulsión, pero sus amenazas no caben ser consideradas una anécdota, a la vista de las fotos recientes de otros militantes peperos saludando a la romana, con banderas franquistas o proclamando loas al dictador.

Y recordemos que el fondo de la cuestión es que el Tribunal Europeo ha condenado al Reino de España por "vulneración del artículo 7 (no hay pena sin ley) del Convenio Europeo de Derechos Humanos", porque "la privación de libertad de la demandante no es regular y vulnera el artículo 5 epígrafe 1 (derecho a la libertad y a la seguridad)" y condena al Estado demandado "a garantizar la puesta en libertad de la demandante en el plazo más breve posible". Casi nada el varapalo jurídico. Eso sí que destroza la llamada "Marca España".

Resulta chocante que los que se llenan todos los días la boca con la mención al obligado respeto al Estado de Derecho, ahora abogan por la insumisión o la aplicación torticera de la Sentencia. Pues bien, hay que decir alto y claro que el terrorismo merece ser perseguido por todos los medios legales al alcance del Estado de Derecho, pero nunca utilizando atajos inmundos (GAL) o convirtiendo en papel mojado las leyes penales y cualquier apariencia de Derecho.

Por eso, como demócratas, y como militantes de la izquierda, debemos estar junto con el compañero Alberto Garzón y cerrar filas en su defensa y en la denuncia de sus acosadores. !Ánimo, Alberto, y fuerza en el compromiso!

viernes, 18 de octubre de 2013

Huérfanos de Carvalho

Una década ya desde que Manolo Vázquez Montalbán falleciese en un aeropuerto de Bangkok, como si de un personaje más de sus novelas se tratase. El tiempo transcurrido no puede borrar el recuerdo de su escritura, sea en el formato de serie negra con Pepe Carvalho como conductor, o en el de otras poderosas novelas como Galíndez o Autobiografía del General Franco.


En estos días se presenta la biografía escrita por su hijo, Daniel Vázquez Sallés, y editada por Península. Será sin duda la ocasión de profundizar en su polifacética figura: novelista, cuentista, ensayista, poeta, periodista, gatrónomo... y militante comunista. Del PSUC, para más señas. Esperemos disfrutar con la lectura de estos Recuerdos sin retorno. Para Manuel Vázquez Montalbán. La memoria de Manolo se lo merece.

«Se puede liquidar a un padre con nocturnidad y alevosía, pero si buscaban que hiciera el sano ejercicio de matarte una vez muerto, se equivocaban. No voy a ajusticiarte. Es más, el traje de asesino me queda grande, y matar a un padre suele ser fruto de una autocompasión que trato de evitar en la medida que puedo. Existen tantos francotiradores dispuestos a dispararte apostados al otro lado del río Aqueronte, que yo prefiero hacer de barquero y alejarte de la impaciencia de los ocultos.»
Daniel Vázquez Sallés
 
Un viaje por la vida de Manuel Vázquez Montalbán, relatado por su hijo, en el que su vida cotidiana se mezcla con los episodios más trascendentales de nuestra Historia, desde la Transición, el subcomandante Marcos, José María Aznar y el PSUC al mundo editorial y el periodístico.

Daniel Vázquez Sallés (Barcelona, 1966). Escritor y periodista especializado en crónica gastronómica y cinematográfica. Licenciado en Ciencias de la Información por la Universidad Autónoma de Barcelona, compaginó su licenciatura con los estudios cinematográficos en la Universidad de Nueva York. Tras finalizar la carrera, estuvo vinculado al mundo del cine como auxiliar de dirección y producción hasta montar la productora Cuarteto, con la que realizó tres cortometrajes y de la que ya está desvinculado tras el éxito cosechado. Desde hace unos años se dedica por entero a la novela y a las colaboraciones periodísticas como free lance en los diarios El País, La Vanguardia Cultura/s, El Periódico y El Mundo, tarea que combina con la publicación de artículos y reportajes en las revistas Fotogramas, Clío, Qué leer y Descobrir Cuina. Por una larga crónica dedicada al restaurante El Bulli, recibió en 2004 el Premio Juan Mari Arzak. Su primera novela fue Flores negras para Michael Roddick (2003), un thriller de espionaje traducido a varias lenguas y que ha sido adaptado recientemente al cine por la productora Ovideo. Más tarde publicó un ensayo titulado Comer con los ojos (2006). Con La fiesta ha terminado (2009), por la que recibió buenas críticas por parte de la prensa especializada, se desmarcó de su obra anterior. El intruso (2013), una sátira sobre el mundo del fútbol, es su novela más reciente.

martes, 15 de octubre de 2013

Isaac Rosa visita Cálamo

Ante la inminente visita de Isaac Rosa a la Librería Cálamo, de Zaragoza, os acompaño una entrevista suya publicada en el blog La Otra Mirada de Cálamo

 

«Lo fundamental era alcanzar una escritura que hiciese sentir a oscuras al lector». Entrevista a Isaac Rosa, autor de La habitación oscura

 Isaac Rosa (Sevilla, 1974) es un narrador que construye con su prosa obras que van más allá de lo puramente estético, lo puramente narrativo. Hay detrás una reflexión y una invitación a la reflexión. Quien haya leído El vano ayer (Seix Barral, 2004) o su última novela, La habitación oscura, sabrá de qué hablamos. Si en la primera el autor experimentaba con la ficción histórica, en La habitación oscura los hechos se entrecruzan con la realidad más radicalmente actual –crisis, explosión tecnológica, alienación– y vuelven del todo imposible para el lector salir de la novela ileso. Como anticipo de su visita el próximo jueves 17 de Octubre en Cálamo, conversamos con Isaac Rosa sobre su último libro.
 
Isaac Rosa. 
 
Comencemos por los aspectos estéticos de La habitación oscura.  Una de las cosas que suelen decirse de El corazón de las tinieblas, de Conrad, es que su traducción es difícil porque el inglés tiene muchas más palabras para matizar los distintos tipos de iluminación y oscuridad, y Conrad prácticamente agota el idioma en ese sentido. ¿Fue un desafío para ti escribir esta novela donde la mayor parte de la acción –descrita siempre con enorme precisión–  tiene lugar a oscuras?
 
Isaac Rosa: Sí, fue un desafío, y todavía me parece milagroso que haya conseguido salir vivo de la habitación oscura. Lo fácil era perderse en ella, enredarse en la potencia literaria de la oscuridad, y yo mismo tropecé varias veces mientras escribía, deambulé a ciegas por ella y tardé en encontrar la voz desde donde contarla y el ritmo que buscaba. Lo fundamental era alcanzar una escritura que hiciese sentir a oscuras al lector, ya que éste entra en la habitación desde la primera página, y no sale hasta la última. La mayor parte de las decisiones formales en la novela apuntaban en la misma dirección: reproducir un discurso “a oscuras”, trasladar a la página el tipo de pensamiento que uno tiene cuando pasa mucho tiempo a oscuras y en silencio: un pensamiento embarullado, irresistible, desbocado, confuso, a veces acelerado, otras muy lento hasta congelar el tiempo, que no respeta cronologías, que avanza y retrocede. Y lleno de imágenes, porque por paradójico que parezca, la oscuridad está siempre llena de imágenes, que incluso se ven con más claridad que cuando la luz nos deslumbra. Es cierto que el lenguaje era otro desafío: evitar la repetición de palabras pero sobre todo de figuras literarias, prolongar la sensación de oscuridad durante decenas de páginas sin ser redundante.
 
La habitación oscura que da título a la novela es un refugio de escape de la realidad para algunos personajes, y un punto de partida, de toma de consciencia y de lucha para otros. ¿Crees que en el acto de escribir, de hacer literatura, se presentan estas dos opciones: escapar o criticar? ¿Hay por tu parte, en el momento de crear La habitación oscura, algún tipo de decisión consciente en este sentido?
 
I.R.: La habitación de esta novela, que es en primer lugar un espacio físico, es también un lugar simbólico, y con fuerte carga metafórica. Representa un refugio, pero no solo eso: su oscuridad es una forma de no ver ni ser visto en un mundo de hipervisibilidad; y es además una posibilidad de salir del mundo entrando en ella, las categorías dentro-fuera se intercambian. Comparar la habitación oscura con la propia literatura no entraba en mis cálculos, pero reconozco que mi capacidad de elaborar metáforas se ha visto desbordada por esta habitación oscura, que no deja de sumar nuevas interpretaciones según entran los lectores. Dicho esto, comparto que existen esas dos opciones al escribir: escapar o criticar. Pero las fronteras entre ambas opciones no son claras ni impermeables.
 
La habitación oscura. Seix Barral, 2013.
 
Los personajes de la novela conforman un mosaico del que puede decirse con facilidad que “describe a una generación”. Sin embargo, el alcance de las historias y los quince años que abarca la novela amplían ese espectro. ¿Crees que sea posible que, como a Cortázar con Rayuela, hayas pensado en los problemas de una generación y hayas descrito también los de la siguiente? ¿La de los que ahora comienzan su vida laboral, su independencia?
 
I.R.: Lo de “novela generacional” siempre es algo conflictivo. Yo no tenía intención inicial de escribir algo así, y si lo hago no es con intención sociológica, sino personal, y esa clave generacional tiene una obvia explicación biográfica: desde el momento en que hablo de “mi crisis”, la forma en que percibo el tiempo que vivimos, lo hago desde una sensibilidad, un pasado y unas expectativas que son comunes a buena parte de quienes como yo nacieron en los setenta, quienes hoy llegamos a la edad adulta en medio de este derrumbe generalizado. Y sí, acabo llegando a un relato generacional, aunque no escrito para una generación determinada, sino desde ella. No sé si ese retrato es válido para quienes vienen después. Pienso que los nacidos en los ochenta, o no digamos ya los noventa, están en mejores condiciones que nosotros para enfrentar el presente, aunque a menudo nos parezca lo contrario. Ellos tienen (o deberían tener) menos miedo que nosotros, pues tienen menos que perder, no temen perder unos derechos, un bienestar y unas promesas que apenas han disfrutado o que ya habían desaparecido cuando ellos llegaron. Eso debería hacerlos más audaces que nosotros.
 
«Todavía me parece milagroso que haya conseguido salir vivo de la habitación oscura. Lo fácil era perderse en ella, enredarse en la potencia literaria de la oscuridad.»

Por último. Contra la idea de la oscuridad, del aislamiento total, ubicuas en la novela, se contrasta otra idea igualmente presente: la del panóptico, la de la observación total y constante de la intimidad a través de las nuevas tecnologías. ¿Hay un punto medio de comodidad, de conciliación, entre estos extremos? ¿Crees que es posible encontrar la convivencia de la intimidad y la explosión tecnológica?

 
I.R.: Esa es otra de las interpretaciones de la novela, lo comentaba antes: la oscuridad de la habitación frente a la hipervisibilidad en que vivimos, este tiempo en que somos observados y a la vez observadores sin descanso, siempre estamos viendo y siendo vistos. Como muchos, yo siento una creciente “fatiga de visibilidad”, me agota estar sometido a continuos estímulos visuales, tener que ver el mundo en tiempo real y a todas horas desde todas las pantallas. Y a la vez estar permanentemente a la vista, expuesto, desde la perversión del panóptico, donde tal como lo formuló Bentham, lo importante no es tanto que te vean, como que puedan hacerlo; no tanto que te observen, como que tú pienses que puedes ser observado. Es ya un lugar común remitirnos a Orwell y su 1984, pero así es: uno abre hoy su novela anticipatoria y se encuentra enseguida con la ‘telescreen’ que Orwell sitúa en todas las casas, que funciona a la vez como televisor y como cámara de videovigilancia permanente. No puedo dejar de pensar que tengo una perfecta ‘telescreen’ sobre mi mesa de trabajo, o ahora también en el bolsillo con los dispositivos móviles. No sé si es posible ya una convivencia entre intimidad y tecnología, la invasión de la segunda sobre la primera es apabullante, y como se dice en algún momento de la novela, la intimidad es ya un lujo, una forma de poder adquisitivo, al alcance de quienes pueden permitírselo. Por otro lado, tampoco parece importarnos demasiado, teniendo en cuenta las facilidades que nosotros mismos damos, y la normalidad con que aceptamos las revelaciones de Snowden sobre el espionaje generalizado, o la indiferencia que nos provoca algo de lo que hablo en mi novela: la extensión de las tecnologías de vigilancia al ámbito de las empresas, para controlar a los trabajadores.

 Isaac Rosa presentará La habitación oscura el próximo jueves 17 de Octubre en Librería Cálamo. ¡Continuamos ahí!

jueves, 10 de octubre de 2013

El legado de Brecht

Hace escasas fechas el dramaturgo aragonés Juan Antonio Hormigón, Secretario General de la Asociación de Directores de Escena de España (ADE), presentó, en el marco de la Fiesta del PCE, su libro El legado de Brecht. Se trata de un volumen recopilatorio de diversos artículos y trabajos que a lo largo de treinta años Hormigón ha dedicado a la obra del autor alemán.


Como indica la propia ADE en la ficha de publicación, "La situación del mundo actual otorga a la literatura dramática de Bertolt Brecht un lugar y presencia revitalizados. Sus temáticas resultan perceptibles, pertinentes, analogizables, y no es difícil descubrir hoy comportamientos y actitudes que encuentran su equivalencia en personajes de muchos de sus textos.


Además, la escritura brechtiana apunta a establecer mecanismos para hallar una salida a la contradicción fundamental del capitalismo que se ha acentuado en los últimos años: la que opone al carácter social del trabajo el carácter privado de la apropiación.

'Es un privilegio de las artes el poder participar en la formación de la conciencia de una nación' escribía en 1955. La afirmación conlleva ante todo responsabilidades para las artes, y las escénicas en particular. ¿Qué teatro debemos hacer para construir dicha conciencia?

Juan Antonio Hormigón reúne en este volumen un conjunto de ensayos y artículos sobre la figura, la obra, el trabajo escénico y el pensamiento del gran creador alemán. 'Hay un legado de Brecht perceptible y otro subterráneo', señala. Estas páginas suponen una inteligente y documentada incitación a su descubrimiento".

Con otras palabras, pero con similar intención se expresa Pablo Bujalance, jefe de cultura del diario Málaga Hoy (intervención recogida de su blog El diario de Próspero):

"Hormigón indaga en la noción transformadora de la Historia que Brecht imprimió al teatro desde una posición evidentemente materialista y traslada esa atalaya a un paisaje anegado por un capitalismo que no ha dudado en adueñarse de Europa del modo más cruel cuando le ha sido necesario: a costa de los propios europeos. Porque aquella primera incógnita se extiende más allá a través de otros interrogantes: ¿Es posible un teatro político ahora que la escisión entre política y persona ha llegado a su absoluto? ¿Qué cabría esperar hoy de un teatro que asumiera al espectador como agente modificador de la realidad y que imprimiera, frente a la apatía generalizada, la conciencia real de una nación?

En los ensayos que componen este volumen, Hormigón se hace cargo de este reto en términos de responsabilidad. Su respuesta no puede ser otra que la afirmación: un teatro político capaz de influir según su primigenio cariz de ciudadanía es posible hoy como lo ha sido siempre. Pero para ello es necesario que el propio teatro y quienes lo hacen vuelvan a descubrir esta capacidad y actúen en consecuencia. La utopía brechtiana confiere a la escena un papel decisivo en la dialéctica materialista, pero su asunción exige hoy una redefinición de la misma. Por eso Hormigón ofrece un diagnóstico a la vez que insiste en la responsabilidad de una dramática comprometida al respecto: más allá de lo que la crisis económica devora y vomita cada día, la contradicción fundamental del capitalismo en el siglo XXI es la que opone al carácter social del trabajo el carácter privado de la apropiación. Si para Brecht un teatro capaz de intervenir debe ir precedido de un teatro pedagógico, que asuma las distancias necesarias para ofrecer al espectador una lectura eficaz y alumbradora de la Historia, toda determinación en la actualidad debería fijar como primer paso el mismo procedimiento: una escena que demuestre la evidencia de esta contradicción contra los intereses al uso que promueven su invisibilidad".

Además de dramaturgo, Brecht fue un excelente poeta y con uno de sus textos más conocidos y celebrados podemos despedir esta entrada.

A los hombres futuros

1

Verdaderamente, vivo en tiempos sombríos.
Es insensata la palabra ingenua. Una frente lisa
revela insensibilidad. El que ríe
es porque no ha oído aún la noticia terrible,
aún no le ha llegado.

¡Qué tiempos estos en que
hablar sobre árboles es casi un crimen
porque supone callar sobre tantas alevosías!
Ese hombre que va tranquilamente por la calle,
¿lo encontrarán sus amigos cuando lo necesiten?

Es cierto que aún me gano la vida.
Pero, creedme, es pura casualidad. Nada
De lo que hago me da derecho a hartarme.
Por casualidad me he librado (si mi suerte acabara, estaría
perdido.)
Me dicen. "¡Come y bebe! ¡Goza de lo que tienes!"
Pero ¿cómo puedo comer y beber
si al hambriento le quito lo que como
y mi vaso de agua le hace falta al sediento?
Y, sin embargo, como y bebo.

Me gustaría ser sabio también.
Los viejos libros explican la sabiduría:
apartarse de las luchas del mundo y transcurrir
sin inquietudes nuestro breve tiempo.
Librarse de la violencia,
dar bien por mal,
no satisfacer los deseos y hasta
olvidarlos: tal es la sabiduría.
Pero yo no puedo hacer nada de esto:
verdaderamente, vivo en tiempos sombríos.

2

Llegué a las ciudades en tiempos del desorden,
cuando el hambre reinaba.
Me mezclé con los hombres en tiempos de rebeldía
y me rebelé con ellos.
Así pasé el tiempo
que me fue concedido en la tierra.

Mi pan lo comí entre batalla y batalla.
Entre los asesinos dormí.
Hice el amor sin prestarle atención
y contemplé la naturaleza con impaciencia.
Así pasé el tiempo
que me fue concedido en la tierra.

En mis tiempos, las calles desembocaban en pantanos.
La palabra me traicionaba al verdugo.
Poco podía yo. Y los poderosos
se sentían más tranquilos sin mí. Lo sabía.
Así transcurrió el tiempo
Que me fue concedido en la tierra.

Escasas eran las fuerzas. La meta
estaba muy lejos aún.
Ya se podía ver claramente, aunque para mí
fuera casi inalcanzable.
Así pasé el tiempo
que me fue concedido en la tierra.

3

Vosotros, que surgiréis del marasmo
en el que nosotros nos hemos hundido,
cuando habléis de nuestras debilidades,
pensad también en los tiempos sombríos
de los que os habéis escapado.

Cambiábamos de país como de zapatos
a través de las guerras de clases, y nos desesperábamos
donde sólo había injusticia y nadie se alzaba contra ella.
Y, sin embargo, sabíamos
que también el odio contra la bajeza
desfigura la cara.
También la ira contra la injusticia
pone ronca la voz. Desgraciadamente, nosotros,
que queríamos preparar el camino para la amabilidad
no pudimos ser amables.
Pero vosotros, cuando lleguen los tiempos
en que el hombre sea amigo del hombre,
pensad en nosotros
con indulgencia.